La relación entre la ultra ortodoxia religiosa y la política israelí
El tema que me propongo analizar es muy complejo y no puede ser abarcado en un solo artículo, y es, sin duda, uno de los problemas más acuciantes de Israel.
Una advertencia preliminar, este artículo no es un articulo antirreligioso.
La religión a nivel privado o colectivo, es una postura frente a los problemas básicos de la existencia humana y debe ser respetada. Lo que pretendo señalar, es el efecto profundamente negativo que puede llegar a tener la mezcla de religión y política.
Para entrar en tema, en la actualidad, en el pueblo judío hay sectores laicos, tradicionalistas, religiosos que a su vez están divididos en las cuatro corrientes principales (ortodoxos, conservadores, reformistas y re construccionistas) y sectores ultra ortodoxos (jaridim) que se puede traducir por ¨¨Temeroso de Dios¨.
Cuando comenzó la corriente de construir un Hogar Nacional Judío y luego un Estado Judío en Palestina, las tendencias religiosas se dividieron. Algunas dieron su apoyo a la construcción de una entidad política judía en Palestina, basándose en el vinculo religioso tradicional del pueblo judío con esa tierra y otras se le opusieron de plano, argumentando que la redención del pueblo judío y el retorno al lugar en que se formo su identidad, no podría ser obra de hombres, sino obra de Dios, junto con el esperado advenimiento del Mesías, y que por esa razón, el sionismo, constituía una herejía.
Ambas posturas siguen existiendo hoy, dentro y fuera de Israel. El sector que podríamos llamar ¨pro sionista¨ engendro, a lo largo del tiempo y, especialmente después de la guerra de los ¨Seis Días¨, a la corriente llamada ¨religiosa nacional¨ que ve en el triunfo israelí una señal para la ¨redención¨ que requeriría el poblamiento por judíos de los territorios ocupados después de ese triunfo, como un paso previo, necesario, para el advenimiento del Mesías.
El hecho es que ambas corrientes crean muy serios problemas para la afirmación un estado judío y democrático que sea a la vez, el estado de todos sus habitantes, sin distinción de raza o credo que es el objetivo aceptado por la mayoria de la población judía en Israel y apoyado por la mayoria de los judíos en el mundo.
Veremos algunos de los problemas originados por la corriente de los ¨jaridim¨ Estas corrientes están divididas, a su vez, en numerosos subgrupos encabezadas por dinastías hereditarias de rabinos carismáticos. Es imposible abarcarlas a todas ellas y por eso, en lo que sigue, me referiré a actitudes predominantes en la mayoria, pero no en todas. Muchas de estas corrientes, fuera y dentro de Israel, se oponen al Estado Judío obra de los hombres, como ya lo he explicado Alguno de sus representantes, se han abrazado con el señor Ajmadinajab, negador del Holocausto, para subrayar así su oposición a Israel. Entre los jaridim que viven en Israel hay dos tendencias, Una que se opone por completo al Estado y vive dentro de él, como si el Estado no existiese y otras, mas pragmáticas, que sin abdicar de su oposición, se integran a distintos niveles del gobierno y de la administración y a cambio de su apoyo político, obtienen pingues beneficios económicos para sus instituciones. Participan, con otros grupos religiosos, en el control de todo lo que hace a los aspectos legales de la vida familiar, como casamiento, divorcio y también, la conversión al judaísmo, por parte de quienes desean hacerlo, negando el valor de la conversiones llevadas a cabo por otras corrientes religiosa judías, como los conservadores y los reformistas, minoritarias en Israel, pero mayoritarias en otros países, como los Estados Unidos.
Los jóvenes ultra religiosos, pueden optar, legalmente, por una vida dedicada enteramente al estudio de la Biblia y otros textos, sin ir al ejército, que es una carga muy pesada para la mayoria de los jóvenes israelíes y sus familias y sin incorporarse al trabajo productivo. Subsisten gracias a estipendios del Estado y a los subsidios a las familias con numerosos hijos, entre las cuales se cuentan en primer lugar. No pretenden redimir la Tierra de Israel, colonizándola, pero su presión demográfica y su dificultad para convivir con la mayoria de la población judía en barrios mixtos, en los cuales, por lo general, no son bien aceptados, pues pretenden imponer su estilo de vida, los lleva a ser una de las fuentes principales de la ocupación.
Algunas de las poblaciones más numerosas en los territorios destinados a ser parte del Estado palestino a crearse, son pobladas precisamente, por ellos. En esa tendencia cuentan con el apoyo interesado de empresas constructoras muy poderosas que tienen a su vez, influencia política...
Su mundo es un mundo muy cerrado sobre sí mismo. En sus escuelas se estudian exclusivamente textos religiosos y se resisten a la inclusión de temas básicos para la vida moderna como matemáticas, ingles, etc. En sus ceremonias y fiestas practican una separación total entre hombres y mujeres y recientemente, han intentado trasladar esa separación a la vida cotidiana, fomentando la creación de líneas de autobuses, en los cuales, los hombres se sientan obligatoriamente adelante y las mujeres, obligatoriamente atrás, en contradicción con instrucciones precisas de la suprema corte de justicia de Israel que prohíben la segregación forzada de cualquier tipo que sea, en los medios de transportes públicos
En los últimos años se observa una tendencia entre la generación mas joven de esos grupos a participar, de alguna manera, en las fuerzas de trabajo, especialmente entre las mujeres, muchas de las cuales son maestras en sus escuelas y proveedoras de algo de dinero, mientras los hombres se dedican exclusivamente, en la mayoria de los casos, a los estudios sagrados. Hay empero algunos hombres que trabajan especialmente en temas de computación e incluso, algunos, por ahora muy pocos, que se han incorporado al ejército
.Se debe a señalar que a pesar de los subsidios estatales o de otros orígenes, la mayoria de esta población es muy pobre y está sometida a muchas tensiones internas.
La corriente ¨religiosa nacional¨, crea problemas de otra naturaleza. Están integrados en la vida nacional, son parte muy importante de tendencia colonizadora y de las poblaciones ocupadas después de la guerra del los seis días (1976). Sirven en el ejército y han llegado a ser una parte importante de los escalones intermedios de la oficialidad. Un sector extremista de ese grupo está involucrado en todo tipo de incidentes, tanto como víctimas, o como victimarios, con las poblaciones árabes vecinas a las colonias. Sin lugar a duda, si se llega a un acuerdo de creación de dos Estados, el Estado de Israel y el Estado Palestino, con intercambio de territorios, la evacuación de las colonias que queden fuera de los límites de ese acuerdo, será muy difícil.
También dentro de los límites reconocidos de Israel, se observan fenómenos preocupantes de intolerancia religiosa, especialmente por parte de rabinos que pretenden afirmar una separación física entre las poblaciones judías y árabes, por temor a los matrimonios mixtos, especialmente en el caso de mujeres judías de origen oriental, pertenecientes a los sectores más pobres de la población judía israelí. Un ejemplo de esto es la campaña de rabinos de la ciudad de Safed en la Galilea. Para que los pobladores no alquilen habitaciones a estudiantes árabes de zonas vecinas que desean estudiar en instituciones públicas de esa ciudad, actitudes que si fueran dirigidas contra judíos en países de la diáspora, nos harían poner inmediatamente el grito en el cielo. Demás esta decir que todas estas actitudes extremistas han sido denunciadas en la prensa liberal israelí y han provocado un gran rechazo.
También estimo necesario señalar que a la par de esas actitudes extremistas de líderes de la corriente ultra ortodoxa, ha habido y hay también figuras religiosas de gran renombre que sostienen posiciones humanistas. Una de ellas, Yshayahu Leibovitz, ya fallecido, figura de gran prestigio intelectual, perteneciente a la rama ortodoxa del judaísmo y sostenedor de la separación entre religión y estado. Otra figura de aspecto profético, es la del rabino Fruman, rabino precisamente de Tekoah, una colonia establecida en territorio ocupado, al sur de Jerusalén y que es, sin embargo, un defensor del dialogo israelo palestino y sostenedor de la paz y como ellos, otras más.
Queda por delante un gran esfuerzo para integrar los aspectos humanísticos, proféticos, de la religión judía, en el campo de la paz y aislar a los resabios medioevales y ultranacionalistas, en una posición marginal.
José Alberto Itzigsohn
Jerusalén
Junio del 2011