El estado judío hoy ocupa el sitio en el imaginario que antes (y durante) la Shoá ocupaba “El Judío”. Por un mecanismo de desplazamiento y condensación “El Judío” (“El Sionismo”, “Israel”) serán inseparablemente ligados a las representaciones del mal que tiene cada grupo humano investido de odio judeófobo. De este modo se explicará, en parte, la perduración de este odio y, sobretodo, su “objetivación” a tal punto que hoy llega a afectar a académicos e intelectuales, incluyendo a algunos de ellos, judíos de origen, que abrazan la idea del “antisionismo” con un carácter tan acrítico que aterra.
 
Pero la judeofobia, cualquiera sea su origen, tiene elementos cualitativos comunes, una serie de características que la definen, a saber:
 
a)      Su carácter “Objetivo”: Los judeófobos siempre hallarán una excusa “válida” para “objetivar” su odio (despréndelo de sí y vivirlo no como algo propio sino como algo “objetivo”, algo negativo en los judíos que legitime el encono hacia ellos). Es un proceso mental mediante el cual se “coloca” la cualidad del odio en el objeto odiado, esto conduce a que el odio sea vivido como algo generado por el propio objeto de odio (“El Judío”, “El Sionismo”, “Israel”) a causa de algún “hecho objetivo” (el “asesinato” de Jesús, la “profanación” del cuerpo de Cristo –a través de las hostias-, la conspiración global para la dominación, la traición cosmopolita, la contaminación racial, el genocidio palestino, etc.).
b)      Su carácter inconsciente: Raramente (sólo en casos extremos) la judeofobia se le aparece al judeófobo como un elemento consciente. Generalmente aparecerá como oculta a la consciencia (reprimida) y por el malestar que genera al ser una manifestación del inconsciente –que como tal pugna por aflorar a la consciencia a través de retoños- asumirá un carácter cada vez más violento en los crecientes e infructuosos esfuerzos por reprimir dichos retoños.
c)       Su sobredimensionamiento: Una característica de la presencia de la judeofobia es la obsesión compulsiva que posee quien la sufre. El “problema judío” (la obsesión con el sionismo e Israel) “crece” hasta ocupar todo espacio de su raciocinio; de allí que sólo se hagan movilizaciones antiisraelíes y su solidaridad no se vea motivada ante tremendas tragedias humanitarias.
d)      Su obsesividad: De lo anterior se desprende que la judeofobia llega al grado de ser una obsesión malsana que atrofia y obnubila la capacidad racional.
e)      Su carácter maniqueo: La realidad es vista en oposiciones polares mutuamente excluyentes, de un lado el objeto de odio (como encarnadura del mal) y del otro el colectivo al que se pertenece (como representación “celestial” del bien).
 
 
Todas estas características indican la presencia de un fuerte y arraigado prejuicio, por lo tanto será refractario a cualquier evidencia empírica.
 
Un caso extremo de esta modalidad de prejuicio la hallamos entre los negacionistas del Holocausto quienes deliberada y sistemáticamente ignoran cualquier evidencia empírica que desbarate sus teorías, hacen “ciencia” en forma selectiva. Otra característica heredada del negacionismo es su capacidad para apresurar conclusiones a partir de “medias verdades” (o de mentiras descaradas), basándose a menudo (tomando como fuente fidedigna) la usina propagandística antisemita gobbelsiana y mitos judeofóbicos. Así es como Mohammad Al-Dura (el niño palestino bandera de la propaganda -culto necrológico- palestina durante la Segunda Intifada) a pesar de haber sido asesinado por fuego palestino (como quedó demostrado por una comisión investigadora independiente) es considerado un Shahid (mártir) “asesinado” por “los sionistas”. Este caso nos remite a los libelos de sangre acusaciones sin sustento realizadas contra judíos desde la Edad Media y consistente en denunciar la existencia de “crímenes rituales” de no judíos para obtener sangre con la cual elaborar el pan ácimo (quien conoce algo de judaísmo sabe que esta es una infamia que viola las propias normas religiosas del judaísmo ya que los judíos tienen expresamente prohibido consumir sangre).  En ambos casos la estructura es la misma, basta sólo la acusación para que, automáticamente se considere que los judíos son culpables. Esto se produce porque la condena está Ex-Ante (los judíos son culpables por existir).
De la misma manera, algunos civiles muertos por el fuego cruzado como en Jenin, Qana, etc., son elevados rápidamente a un número potenciado a la enésima y, de esta forma, merced a la propaganda, unas pocas víctimas se convierten por prestidigitación retórica en un “crimen de masas”. La irracionalidad y la desproporción son claros indicadores del evidente prejuicio presente en muchos de los actores que refieren a este conflicto.
 
Debido a que el antisemitismo desembozado, desde la Shoá, tiene puesto el sayo de la “incorrección política”; los judeófobos contemporáneos deben investirse de un aura de “corrección política”, por lo tanto rechazan y abjuran de la calificación de ellos o sus acciones como antisemitas, prefieren el eufemismo “antisionistas” creyendo, una vez más que con un movimiento de la retórica eluden el problema de fondo: su odio irracional hacia “lo sionista” como representación simbólica de “lo judío”. Esto se debe a que el concepto “antisionista” ha aprobado exitosamente el “control de calidad” de lo “políticamente correcto” recibiendo, además, crédito adicional debido a la infamia que ha asociado sionismo a racismo.
 
Como dijéramos arriba, cualquier cosa es verosímil tratándose de Israel. Con el paso del tiempo y la acumulación de calumnias e injurias lo inverosímil ha ido tomando cuerpo, entidad. Poco a poco, hasta reputados intelectuales asumen como válidas las consignas de la propaganda antijudía. De tal suerte que vemos, por ejemplo, a intelectuales, incluyendo a marxistas, que asumen como propias, sin contradicción alguna, tesis que provienen del antijudaísmo clásico (James Petras: Judíos “deicidas”) y del antisemitismo moderno (James Petras: teoría del judío “conspirador”=lobby sionista; Mikis Theodorakis: Judíos “dominan” la banca mundial, son la fuente de todos los males del mundo, etc). Más aún, niegan enfáticamente haber abrazado el antisemitismo (a pesar de utilizar abiertamente sus argumentos). Es sinceramente sorprendente ver como incurren en esta contradicción sin sonrojarse siquiera.
 
Algunos sectores izquierdistas se están “nazificando” rápidamente. El abandono en su práctica política de las teorías de clases (aunque las sostengan retóricamente) y la asunción de teorías filonacionalistas los ha conducido velozmente a asumir teorías radicales de negación del otro. Ese otro puede ser definido en términos “nacionales” (xenofobia), “raciales” (antisemitismo) o “religiosos” (antijudaísmo).
 
Un ejemplo de lo antedicho lo hallamos en el discurso de un líder piquetero de la provincia del Chaco, Argentina, específicamente, el dirigente piquetero del MTD Túpac Amaru de Chaco, Héctor "Pelado" Gómez, este individuo, acerca de  judíos y extranjeros afirmó que "se adueñan de las tierras que podrían ser trabajadas por los argentinos", y luego agregó "Vemos cómo nuestro pueblo se caga de hambre y la riqueza circula por estas autopistas llevando todos nuestros capitales y toda nuestra producción primaria afuera, y enriqueciendo a judíos y extranjeros. Debemos correr a patadas a judíos y extranjeros, correrlos a patadas de nuestras tierras". De igual modo se comportaron los patoteros del Frente de Acción Revolucionaria que tan valientemente atacaron por sorpresa a las familias que el pasado domingo 17 de mayo se reunieron en un acto cultural a conmemorar y festejar el 61° aniversario de la creación del estado de Israel, acto organizado por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; pero el hecho que un grupo de judíos se reúna públicamente a festejar algo es una “provocación” intolerable para estos sujetos “ejemplo de tolerancia y convivencia”. Justifican su acción como si hubiesen atacado un acto del partido nazi, claro que con los nazis reales, por un lado coinciden ideológicamente en su odio al judío, y por otro lado no tienen el coraje necesario para enfrentarlos.
 
La crisis que sufren estos sectores del izquierdismo es tan profunda que han abandonado de hecho la teoría de la lucha de clases y la han reemplazado por el nacionalismo pequeñoburgués trocando su sujeto histórico clásico (el proletariado) por sectores desclasados, lumpenizados. A tal punto ocurre este proceso que llegan, incluso, al punto de “olvidar” a sus enemigos históricos (la oligarquía y el imperialismo –como si hubiera uno solo: el yanqui) y lo reemplazan por una abstracción colectiva mucho más difusa pero más “fácil de combatir” (extranjeros y judíos). Poco importa que quienes dominaron (y dominan) la economía argentina y que a través de sus organizaciones de clase (Sociedad Rural Argentina, Unión Industrial Argentina, etc.) avalaron todas las dictaduras argentinas, son argentinos cuyos apellidos no son de origen judío (Fortabat, Macri, Martínez de Hoz, etc.). Es mucho más fácil culpar de las “desgracias” propias a sujetos difusos pero más “visibles”, fáciles de estigmatizar y de perseguir debido a su escaso poder social (extranjeros y judíos). Es por ello que la sociedad en su conjunto debe defender de la estigmatización y de la persecución a estos grupos sociales minoritarios e indefensos.
 
En resumen, hemos arribado a una etapa en la cual el “antisionismo” ha alcanzado, al menos en el imaginario de estos grupos judeófobos, una independencia relativa del antisemitismo asumiendo un aparente carácter “objetivo”. Pero no hay que engañarse, la repulsa a Israel y al Sionismo, la defensa de la “causa palestina”, la intervención en el conflicto en Medio Oriente por parte de estos grupos no es más que una mascarada, una excusa sofisticada para legitimar su, cada vez más explícita y violenta judeofobia.
 


TENGO DOS NOTICIAS

Por Rafael T.Perez
http://www.kolisraelorg.net

Sí como suele decirse, dos noticias, una buena y otra mala ¿cuál quieren leer primero?...empecemos por la buena.

El pasado 4 de septiembre "fallecieron" en Afganistan trece talibanes. ¿Esta es la buena noticia? ok, depende de para quien, para los trece talibanes desde luego que no. Pero efectivamente es una buena noticia, y es buena porque el hecho de que el ejército español estuviera detras de esos "fallecimientos" no significa nada ¿quién se atreve a decir que el ejército español es un ejército asesino? No es que nadie se atreva, es que a nadie se le ocurre semejante disparate.
No leeremos en ningún medio nacional o internacional, de izquierda o derecha que tilde al ejército español de ejército asesino. Y no entre otras cosas porque la noticia no deja lugar a la duda, los trece talibanes "fallecieron".

Tampoco significa nada que "fallecieran" cuando fueron sorprendidos por los soldados españoles haciendo lo único que los terroristas saben hacer. En realidad los sorprendidos fueron los españoles, ya que fueron emboscados por los "insurgentes" que como si de un extraño fenómeno se tratara, "fallecieron" en el acto.

Nada que ver con el incidente del día anterior donde un sargento, también español, sufrió heridas leves por el rebote de un proyectil en otro ataque, pero tranquilo occidente, los que lanzaron ese misil, según la ministra española de defensa, no habían sido "talibanes" sino delincuentes comunes sin ideología.
¿Pero es que los otros tienen alguna ideología? a excepción de la del odio el terrorismo islámico no tiene otra.
Por cierto que decimos que ningún medio de prensa nacional o internacional osaría adjetivar al ejército español de ejército asesino, excepto, claro está, los de aquellos defensores de todo nihilismo despótico que pulula por el planeta, tarados y demás amigos de cualquiera que sea la teoría conspiratoria que otro menguado se le ocurra soltar en una tarde de ocio mal empleado, de esos abundan unos cuantos, lamentablemente para la salud mental de la humanidad.

De acuerdo, en Afganistan los talibanes que se enfrentan a las tropas españolas simplemente "fallecen" se supone que de algún susto, eso si, ajeno al ejército español y a cualquier ejército que no sea el israelí. Sí, porque como todo el mundo sabe, el ejército israeli no sabe asustar así que los terroristas palestinos no "fallecen" sino que son mediáticamente asesinados. Lo que convierte al ejército de Israel en el único ejército asesino del mundo. Incluso por delante de las organizaciones terroristas islámicas, que tampoco matan solo asustan, como el ejército español. Por eso será que los muertos occidentales también "fallecen".

De hecho si ustedes escriben en Google los términos "Ejército israelí asesina..." se encontrarán con que, y de manera abrumadora, prácticamente todos los medios de prensa nacionales e internacionales se refieren al ejército de Israel no como un cuerpo de defensa, IDF o Tzahal, sino claramente como un ejército de criminales despiadados que cuando salen de sus cuarteles lo hacen convertidos en horripilantes y monstruosas bestias sedientas de sangre...no me invento nada, basta mirar las caricaturas y viñetas que hacen, del mejor ejército del mundo, todos los descerebrados,  panolis, antisemitas y judeófobos de la mayoría de los medios, que dedican sus escasas neuronas a maquinar la forma de presentar al pueblo judío tal cual lo presentaban los nazis, y dicho sea de paso, también la iglesia cristiana. En este sentido no hemos avanzado nada, mientras Israel logró reedificar las ruinas de 2000 años en apenas 60 y situar a Israel entre las economías más fuertes del mundo a nivel industrial y tecnológico, (envidia de todo retrasado cuya vista no va más allá de su ombligo) el mundo permanece todavía en la edad media, y algunos hasta en la edad de piedra.

Bien, pues ya nos ha quedado claro que en Afganistan los talibanes "fallecen" pero con todo, no nos quedamos tranquilos porque ¿de qué fallecieron, de un susto, de una mala caída, de un desgraciado accidente, de un escape de gas o a causa de una estampida de camellos? y es que la noticia no aclara cuales fueron las causas del "fallecimiento" de trece talibanes.

El periodista, que no escribía sobre los judíos, ni sobre el ejército de Israel, ni sobre los inocentes monjes palestinos, porque el texto hubiera tenido otras connotaciones, el periodista habla de un enfrentamiento que, eso si, duró más de 6 horas!!!!! literalmente dice: "Trece talibanes fallecen tras seis horas de lucha con españoles"* ah ya hemos descubierto la causa, o una de las causas porque podría ser que los trece desgraciados "fallecieran" de agotamiento, en cualquier caso si no hubo tiros, ni palos, ni lanzamiento de proyectiles o granadas (porque el periodista no lo menciona) la causa del "fallecimiento" de los trece talibanes fue el reloj, debieron darse cuenta de que el enfrentamiento, por supuesto totalmente accidental, casual e indeseado, duraba demasiado tiempo y se iban a perder la merienda.

Si si recuerdo que me falta comentarles la mala noticia, pero eso será, si no tienen invonveniente, en el siguiente artículo.

Lo dicho, en Afganistan a los terroristas no los asesinan, no los matan, no mueren a causa de las balas de los ejércitos europeos, como el español, en Afganistan los terroristas fallecen de forma espontánea.

Se busca buena gente para construir un mundo
Rafael T.Perez
08/09/09
www.kolisraelorg.net

NOTAS 1
Aprender de la experiencia… ¿ajena?
El siguiente artículo, bien podría prescindir de referencias geográficas. La realidad que se manifiesta en la Argentina actual, es ni mas ni menos que la de cualquier otro país de latino América, o peor aún, de cualquier país que abrazó con fervor suicida el proyecto de globalización neoliberal. Sandra Russo nos pinta una realidad que avergüenza, que duele, y que, consternados, vemos como se reproduce en todo el mundo, sin prisa y sin pausa.
Si le preguntamos a cualquier "vatik" de Israel, no importa su origen, sobre la sociedad que encontró a su llegada y la compare con la actual, podemos obtener datos más que interesantes. El capitalismo neoliberal ha hecho su trabajo también aquí, en Israel, y es absolutamente factible que la degradación de los valores humanos que ese "trabajo" conlleva, en un breve lapso de tiempo nos encuentre como actores de la nota que esta periodista ha desarrollado.
Tenemos ya una experiencia como latinoamericanos, ¿nuevamente vamos a repetir los errores? ¿Nuevamente haremos las valijas cuando la realidad brutal del sistema nos acorrale? ¿Para ir adonde?
Hoy somos latinoamericanos e Israelíes, nuestra responsabilidad es doble, debemos encontrar la síntesis que nos permita aprender de la experiencia y actuar en consecuencia; de la realidad no se puede huir, hay que transformarla.
Abel Melinger, MFL Dirección Nacional

Catorce años
Por: Sandra Russo, fuente: Diario Página 12, ed. 15/11/2008
Catorce años tienen las AFJP (Empresas privadas administradoras de los fondos de pensión), escucho, y pienso en los chicos de catorce años. Hace catorce años la oposición a Menem no logró perforar el relato blindado que bajaba desde el poder político, pero era legitimado por el poder económico y multiplicado por el poder mediático. El Estado elefante había dejado en el imaginario colectivo a la empleada pública de Gasalla, que atendía al público limándose las uñas y gritaba "¡Atrááás, atrááás!". La palabra eficiencia vino a arrasar con esa empleada: fue reemplazada por promotoras de buenas piernas y sonrisa muy amable que regalaban pins y calcomanías de las AFJP.
Hace catorce años, sin embargo, era bastante claro lo que estaba pasando. Y aun con un Estado corrupto como el del menemato, sólo fue posible rediseñar los sectores público y privado de una manera tan grotesca gracias a una obnubilación colectiva que hizo creer a muchos hombres y mujeres que cuando fueran viejos serían esos ancianos atléticos y vigorosos que hacían trekking en las publicidades de las AFJP.
Cuando teníamos una secretaria de Medio Ambiente que salía envuelta en pieles en fotografías de estudio, cuando íbamos a traspasar en dos horas la estratosfera, cuando se desviaba la investigación del atentado a la AMIA, cuando teníamos esa Corte Suprema, cuando los grandes medios tomaban como algo pintoresco que el presidente jugara al tenis y sus competidores se dejaran ganar.
Hace catorce años, cuando nacían los chicos que hoy para muchos, incluso y especialmente para el gobernador Scioli, deberían ser imputables, nosotros éramos como sociedad todo eso: un amasijo de jodidos y confundidos y sobornados por la fiebre del electrodoméstico y el viaje a Miami. Y esa generación que se acopló a la vida en esos años, en su amplia mayoría, estaría destinada al paco, al cartón, al plan, al tetra, al limpiaparabrisas, al arrebato o al crimen.  (continuar )
 
 
INDICE:
 
* Aprender de la experiencia
* Dos noticias 
* El izquierdismo
* Leyes de inmigración
* Xenofobia en Suiza


* El climagate

* Una falta de perspectiva histórica


* Buenas intenciones
Alberto Mazor


* Semáforo rojo
* Un pueblo que oprime a otro...
Gerardo Leibner
* ¿Que es la lucha por un cambio social?
Marcelo Sneh
* El boicot a los productos...
Shlomo Wodner
* El boicot, desde otra visión
Gerardo Leibner

* Cuestión de tiempo

* El boicot, la paciencia...
Marcelo Sneh


* En busca de la sociedad israelí
Ronaldo Deligdish
* Y ahora que...?
Shlomo Wodner


* El mundo al acecho
Dardo Prusak


* Al abordaje?
Diego Sciretta


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