NOTAS 3
INDICE:
EL BOICOT, LA PACIENCIA Y EL LÍMITE
Por Marcelo Sneh

Me gustaría referirme hoy, caros lectores, a un problemita que me viene llamando poderosamente la atención por lo (al decir del inmortal Roberto Arlt) pelafustanesco que me resulta: el boicot que la Autoridad Palestina le está haciendo a los productos que vienen de los asentamientos judíos en los territorios, muchos de los cuales se producen en establecimientos donde algunos de sus empleados son palestinos.

Si no fuera porque hemos visto a ministros de la Autoridad Palestina quemando productos, a inspectores de dicha Autoridad (estos, seguro que no son coimeros porque con esto parece que el Hamas no afloja, aunque es bien sabida la corrupción existente por esos pagos) efectuando razzias en comercios palestinos y secuestrando productos de los asentamientos o castigando severamente a reincidentes, diríamos que hay algo que está fallando en alguno de los preclaros cerebros de la dirigencia palestina, ya que nos parece un poco… fantasioso, por decirlo de algún modo, que la ministro de trabajo de la Autoridad (no me acuerdo cómo se llama ni me interesa) está convocando a todos los palestinos que trabajan para colonos o que cruzan la frontera que conduce al Averno de los "Yahud" para traer unos pocos shékels con los cuales poder alimentar a sus familias y mantener una patética y cada vez más endeble dignidad como ganapanes que no quieren caer en el delito, o lo que es peor, salir a matar en nombre de un gobierno que los manda al frente como decía cierto general: "animémonos… y vayan".

- E´cir: ¡BOICOT A LOS JUDÍOS!

- Pero ¿con qué reemplazamos sus productos o sus fuentes laborales?  - Emmm…

Pero me estoy yendo un tanto por las ramas.
¿Qué tal un poquito de historia?

Es conocida por todos quienes hacemos de la memoria un culto, ya que es el arma más contundente de los pueblos que se precian de ser libres, la rebelión organizada por los árabes que tuvo lugar en el Eretz Israel (Palestina para algunos, o Tierra Santa para otros) entre los años 1936 y 1939, una rebelión organizada y violenta por parte de los árabes cuyo objetivo fue atentar contra el yishuv (comunidad) judío y contra el mandato británico, como si se tratase de la misma cosa. Muchas víctimas entre nuestros correligionarios tuvo esa violenta asonada de triste recuerdo, entre ellos celebridades como el escritor hebreo Yosef Jaim Brenner, pero lo que pocos saben es que esa rebelión tuvo un aspecto menos conocido: el del boicot económico. La meta de dicho boicot era dañar los cimientos de la comunidad judía en Palestina que soñaba con el Estado de Israel en camino. Los obreros árabes no se presentaron en sus puestos de trabajo, los productos judíos no se adquirían en la calle árabe y el trabajo en el puerto de Jaffa quedó totalmente paralizado.

En un principio, la administración árabe en Eretz Israel se anotó un triunfo, aunque después quedó claro que esa victoria no fue más que un mero triunfo de Pirro.

¿Por qué?

Porque al poco tiempo los obreros árabes fueron reemplazados por obreros judíos, y la economía del yishuv judío en Eretz Israel pasó a ser una economía autárquica, con un mínimo de desocupación, una economía cuyo poderío se manifestó en su máxima potencia durante la Segunda Guerra Mundial, cuando tuvo la suficiente autonomía como para brindar muchos de los servicios necesarios para las tropas aliadas estacionadas en la zona. También de este modo, el puerto de Tel Aviv, cuya construcción se llevó a cabo en menos de ocho meses, se transformó en una opción digna de ser tenida en cuenta como reemplazo del puerto de Jaffa. En resumidas cuentas, con la conclusión de la rebelión árabe de 1936 quedó claro que la economía judía era floreciente, y que el boicot fue lo que llamamos lisa y llanamente un tiro por la culata para los árabes.

A este respecto, y volviendo a lo que hablábamos al principio de esta noteja, creo que no sería arriesgado suponer que, lejos de tener la inteligencia para adivinar la demagogia oculta en ese metamensaje, la conciencia palestina considera a este boicot como una fuente de alimento a su orgullo nacional. La aparentemente "moderada" dirigencia palestina está llevando a cabo a toda orquesta una campaña de boicot de productos producidos en los asentamientos con el original nombre de "boicot a los productos de los asentamientos". A este mismo respecto, se prevé una pena de prisión de hasta 5 años y multas a quien adquiera productos de los asentamientos. Y el conspicuo primer paso de esta "gesta patriótica" la dio el premier palestino, Salam Fayad (¿será pariente de Zulma?) al participar en una manifestación simbólica de "quema de productos" (¿libros?) de Israel (ya no sólo de los asentamientos) en Samaria.

Este boicot, caros lectores, tiene otra connotación tanto o más grave, porque este boicot debe ser mencionado y recordado precisamente ahora, cuando se están llevando a cabo las "conversaciones de acercamiento". A pesar de las distintas, policromas y hasta casi plañideras concesiones (hasta un poco extrañas respecto de su ideología, pero quién tiene conciencia cuando la coalición peligra, ¿no?) que nuestro inefable premier Bibiahu está haciendo a los palestinos, ellos, por su parte, se están ocupando una y otra vez de preparar el terreno para el fracaso de unas conversaciones que quizás, quién sabe, quién te dice, podrían ser el principio de un entendimiento. No sólo por medio de fríos comentarios emitidos por dirigentes palestinos, sino también por medio de actos de boicot de distintas variedades que todos sabemos adónde conducen a la larga.

Por eso mismo, sería legítimo preguntarse qué hubiesen dicho todos los escépticos cultores del patético fetiche del "politically correct" ¿cuáles hubiesen sido las voces escandalizadas que se hubiesen dejado oír y cuántas vestiduras se hubiesen rasgado si Israel hubiese decidido unilateralmente prohibir en forma terminante el acceso de los trabajadores palestinos al territorio israelí? ¿Y cómo hubiesen reaccionado esos mismo "espíritus elevados" si Israel hubiese declarado boicot a los productos originados en los territorios de la Autoridad Palestina o lo que es peor, hubiese interpuesto barreras al desarrollo económico de los palestinos?

Es de suponer que Israel no llegará a tal extremo.  Todos vosotros sabéis que ni ebrio ni dormido otorgaría mi humilde voto a un personaje como Bibiahu, aunque, noblesse oblige, tales medidas extremas como las que mencioné más arriba contradicen totalmente la visión de Bibiahu como opción válida para salir indemne de los embates ideológicos de sus propios correligionarios, e'cir, la  Pax económica.  Pero si de todos modos Bibiahu hubiera aplicado tales medidas, el viejo cantito que hubiese aflorado inmediatamente a los labios de los miembros de la ya mentada tribu del "politically correct" hubiese sido "la serenata del Apartheid". Pero - ¡Oh, sorpresa! - cuando los palestinos se conducen así y hacen cositas así… legítimo, che. ¿Tiene esto algún significado efectivo? Lo dudo, Chicho, lo dudo  (como decía Narcisín, que en gloria esté).

Para ir cerrando esta letanía, nada más gráfico que la respuesta que dio un anónimo (por supuesto) agricultor palestino al que se le preguntó qué opinaba de las medidas de boicot y laborales: "y… la gente se fue acostumbrando a los productos israelíes".

Esta frase, salida de los labios de un simple hombre de pueblo que demuestra el inmenso valor que tiene la sabiduría de la vida, nos está mostrando a las claras que los líderes de la dirigencia palestina, que están luchando a brazo partido con el liderazgo terrorista y fundamentalista del Hamas por la supremacía en la vapuleada y empobrecida calle palestina, están tratando de aplicar una ley que está quedando claro que no se aplicará, y menos que menos en todo su rigor, y el resultado se les volverá contra como trabuco naranjero reventando por la culata. Al final, sólo será un arma de doble filo… sin filo.

Así nos va… si a ellos así les va.

SNEH… Marcelo Sneh
Beer Sheva, Israel



 
EL BOICOT, DESDE OTRA VISION
En respuesta a la nota enviada por Marcelo Sneh
Por Gerardo Leibner

Cuando los palestinos deciden boicotear los productos de los asentamientos, están haciendo una clara y tajante distinción entre Israél legítimo (dentro de las fronteras de la línea verde, antes de las conquistas de 1967) y la colonización posterior de territorios administrados militarmente.
Yo creo que es una clara demostración de una actitud clave para poder solucionar el conflicto. Los asentamientos son ilegales. Los obreros palestinos se ven obligados a
trabajar en aquellas fábricas israelíes por que las autoridades israelíes cierran posibilidades de fuentes de trabajo palestinas, los alambrados han cruzado y cercenados numerosos campos agrícolas, las barreras de caminos impiden a poblaciones enteras viajar a trabajar a localidades vecinas; se les impide a localidades palestinas próximas a los asentamientos, desarrollar sus propias industrias para obligarlos a servir de fuerza de obra barata en los asentamientos.
Y la Autoridad Palestina por fin se está arremangando la camisa, aflojando la corbata y sale a pelear por cuestiones concretas de su pueblo.
Muchos de los productos de los asentamientos son vendidos en los territorios palestinos porque ni siquiera responden a standarts de mercancías a vender en Israel, ya que las leyes allí no funcionan al ser zona ex-territorial.  Y dice la Autoridad Palestina, los territorios ocupados nos corresponden; "al producir ahí, los industriales israelíes están explotando nuestro territorio, nuestra gente y se van enriqueciendo y perpetuando su dominio" - y toma medidas contra esa realidad.
Todo quien quiere paz israelí-palestina tendría que aprobar esa medida.
Con asentamientos no habrá paz, y sin avanzar hacia la paz no habrá lucha por un cambio social.
 


Boicot a los  productos fabricados  en los territorios  ocupados
Por Shlomo Wodner

He leído la nota de Marcelo Sneh , ademas de otra mas pequeña de Gerardo Leibner.
Creo que hay que llamar a cada cosa por su nombre. Judea y Samaria, hace ya largos años, estan ocupadas militarmente por el Estado de Israel. En algunas zonas, los colonos suman alrededor de 250,000 personas. En el resto de la zona (a la que hay que sumar Jerusalem Oriental), su población es mayoritariamente (99%) árabe  palestina.
Los árabes y también muchos judios, no vemos con buenos ojos la ocupación. Es por todos conocido, que han intentado las distintas direcciones del pueblo palestino, protestar; de manera pacífica, violenta, con atentados terroristas, etc.. por la ocupación.
De nuestro lado, hemos intentado a veces de manera seria y otras no tan serias, de llegar a un acuerdo para poner fin a este conflicto. Hemos pasado intifadas, operaciones punitivas, guerras con el Líbano y Gaza, con sus "correspondientes" saldos sangrientos en ambos lados.
Las respuestas dependen de varios factores; el principal, de la correlación de fuerzas políticas internas en cada lado; de las implicancias e intromisiones de potencias extranjeras, cada una con sus propios intereses.
Existen relaciones de dependencia de la autoridad Palestina y de los gobiernos de Israél, por razones estratégicas o de intereses muy puntuales, con gobiernos o instituciones extranjeros.
Aclarado esto, el boicot a los productos elaborados en los territorios ocupados, es una forma de protesta por la ocupación.
Está claro que lo promueve la autoridad palestina para presionar sobre las reuniones indirectas que mantenemos con ellos, a exigencia del gobierno Obama.
A mi entender, el boicot no lleva a nada, pues mañana esos mismos productos, tendrán otras etiquetas y otros nombres. De aquí a un mes todo habrá pasado.
Desde un punto de vista mas preciso, la ocupación, es responsabilidad de los gobiernos de Israél, de la obtusa política de la direccion palestina, de la intromisión imperialista y fundamentalista, tanto de Irán como de Hamas y Jisbolah; la ocupacion es producto de la derechización histórica de la sociedad
israelí y de sus alianzas con los sectores religiosos extremistas, de las debilidades del campo de la paz en Israel y en el mundo árabe. El terror, la ocupación, la discriminación, se han impuesto al diálogo y la búsqueda de soluciones por vías pacíficas.
En este caso, la pregunta es, porque no se boicotean todos los productos fabricados en Israel, que es el verdadero y único responsable de la ocupación de los territorios?. El uso de mano de obra barata en los territorios por parte de los colonos, es igual al uso de mano de obra barata de los extranjeros, de los olim jadashim, de los pobres de Israél; o igual a los productos mejicanos, españoles o italianos que se consumen en los territorios y no son por ello boicoteados.
Otra vez, llamemos a las cosas por su nombre, los esfuerzos de ambos pueblos, palestinos y judíos, deben estar enderezados a terminar el conflicto, a modificar la relación de fuerzas internas, para allanar el camino que termine con el fundamentalismo árabe y la ocupación judia, y dar lugar a la creación de dos estados para los dos pueblos, sobre la base de garantizar la seguridad del Estado de Israel, su derecho a existir como un pais democrático y judío, capaz de respetar y garantizar a su minoría árabe, vida digna e igualitaria.
El problema no son los productos fabricados por los colonos, sino algunos de los factores mencionados mas arriba.

Cordialmente, Shlomo Wodner.
Aclaración. este comentario es a titulo personal y no representa la opinión del M.F.L.



 
¿Que es la lucha por un cambio social?

Sr. Gerardo Leibner:

Con todo respeto, me parece que además de estar regando un poquitín lejos del almácigo, está  demostrando a las claras que ni se ha tomado el trabajo de leer mi nota en su totalidad y lo que es peor, no siquiera se molestó en analizarla y/o entenderla. Pero como con el viejo truco indio del despiste ideológico hace tiempo que aprendí a enfrentarme, me voy a tomar la molestia de contestar a su comentario  por párrafos y amenguar un poco la agresividad que me embarga después de haber leído su gratuito comentario.

Me faltaría un solo detalle para entenderle del todo: Dónde vive, Sr. Leibner? Porque está demostrando una peregrina ignorancia de la realidad israelí – palestina, producto del envenenamiento de la prensa de la que Ud. se nutre, seguramente en forma selectiva (no hay peor ciego que no quiere ver ni peor sordo que el que no quiere oír). 

"Cuando los palestinos deciden boicotear los productos de los asentamientos, están haciendo una clara y tajante distinción entre Israel legítimo (dentro de las fronteras de la línea verde, antes de las conquistas de 1967) y la colonización posterior de territorios administrados militarmente."

No son “los”  palestinos quienes decidieron boicotear los productos de los asentamientos. Quienes lo decidieron fueron los miembros de la cada vez más corrupta dirigencia palestina, que oprimen despiadadamente a un pueblo que por lo menos y mientras dure el “statu quo” algunos de sus miembros tenían la posibilidad de ganar magros salarios elaborando precisamente esos productos.

"Yo creo que es una clara demostración de una actitud clave para poder solucionar el conflicto. Los asentamientos son ilegales. Los obreros palestinos se ven obligados a trabajar en aquellas fábricas israelíes por que las autoridades israelíes cierran posibilidades de fuentes de trabajo palestinas, los alambrados han cruzado y cercenados numerosos campos agrícolas, las barreras de caminos impiden a poblaciones enteras viajar a trabajar a localidades vecinas; se les impide a localidades palestinas próximas a los asentamientos, desarrollar sus propias industrias para obligarlos a servir de fuerza de obra barata en los asentamientos."

Que los asentamientos son ilegales ya lo sabemos y no se haga ilusiones porque mal que le pese en eso estoy de acuerdo con Ud,, así que no se  venga a hacer el San Jorge conmigo porque de dragón no tengo nada. La fundación,  existencia y permanencia de los asentamientos es un tema que merece una discusión mucho más profunda que esta charleta que me demuestra cada vez más que leyó menos de la mitad de lo que escribí. Que haya campos de cultivo cercenados estoy de acuerdo, pero que no se permita “viajar a trabajar en localidades vecinas” como Ud. pone insidiosamente,  sin aclarar que se trata de localidades israelíes porque en  la zona palestina no hay trabajo tiene sus motivos, como por ejemplo, la infiltración de terroristas asesinos entre los honrados (dicho sea sin la más mínima ironía) trabajadores que buscan mantener a sus familias sin caer en el delito. Y respecto de que se les  impide desarrollar industrias a los palestinos (pero mire usté, che… ¿quién les impide?) está mintiendo. Pero como decía uno que seguro que sabés quién es, “algo quedará”. Y si cree que no miente… aporte pruebas. Pero sigamos.

"Y la Autoridad Palestina por fin se está arremangando la camisa, aflojando la corbata y sale a pelear por cuestiones concretas de su pueblo."

No me haga reír que tengo el labio paspado, che. ¿Sabe quién es la Autoridad Palestina? Una manga de corruptos totalitarios que están oprimiendo a su pueblo, matándolo de hambre y obligándolo a hacer cosas que sólo los va a llevar a hundirse más y más…

"Muchos de los productos de los asentamientos son vendidos en los territorios palestinos porque ni siquiera responden a standarts de mercancías a vender en Israel, ya que las leyes allí no funcionan al ser zona ex-territorial."

Aquí, como habitante Estado de Israel y conocedor de los productos de su país (territorios incluidos, mal que le pese al Sr. Leibner), tengo que aclarar este desatino que huele un tanto a digresión intencionada: los productos elaborados en los asentamientos, si bien se comercializan en la Autoridad Palestina (repito: su elaboración da de comer, mal que bien, a algunos palestinos) también es dable encontrarlos en supermercados que oh, casualidad! están ubicados dentro de la línea verde, es decir dentro del territorio de Israel. Es más, este humilde servidor ha visto esos productos e incluso los ha consumido y aún sigue vivo, sano y salvo, lo que indica a las claras que esos productos (alimenticios en su mayoría) no sólo responden a los estándares de elaboración israelíes sino que respetan los más estrictos procedimientos bromatológicos y sanitarios. Así que Gerardo… búsquese otra zanja pa’ enchastrar.

"Y dice la Autoridad Palestina, los territorios ocupados nos corresponden; "al producir ahí, los industriales israelíes están explotando nuestro territorio, nuestra gente y se van enriqueciendo y perpetuando su dominio" - y toma medidas contra esa realidad."

Lo que está haciendo la dirigencia palestina, querido Gerardo, es pegarse un balazo en su propio y nada fragante pie, porque por algún misterioso motivo está dando por tierra con una clara oportunidad de iniciar el diálogo a través de las “conversaciones de acercamiento”, una importante ventana que podría dar la señal para  empezar a entenderse de una vez por todas. Si un duro derechista como Bibiahu, que de ninguna manera es santo de mi devoción, aceptó empezar a buscar el entendimiento a través de la única opción real de este controvertido y agitado tiempo, que es la “Pax Economica”, por qué desperdiciar la oportunidad?

"Todo quien quiere paz israelí-palestina tendría que aprobar esa medida."

Todo quien quiere la paz israelí – palestina tendría que sacarse las anteojeras y empezar a analizar TODOS  los aspectos de esta situación dada.  Aprobar esa medida sería sólo volver al conflicto.

"Con asentamientos no habrá paz, (chocolate por la noticia, che. Le costó mucho llegar a esta conclusión?) y sin avanzar hacia la paz no habrá lucha por un cambio social."

Para avanzar hacia la paz primero hay que eliminar el terrorismo, el fundamentalismo y la corrupción de raíz, vengan de donde vengan. Pero no entendí su última letanía progre: ¿qué es la lucha por un cambio social? Con la panza vacía no hay política y cuando la opresión viene de adentro nunca habrá paz.


Saludos desde el desierto.

SNEH… Marcelo Sneh            Beer Sheva, Israel

* Aprender de la experiencia
* Dos noticias 
* El izquierdismo
* Leyes de inmigración
* Xenofobia en Suiza


* El climagate

 
* Una falta de perspectiva histórica


* Buenas intenciones
Alberto Mazor


* Semáforo rojo
Un pueblo que oprime a otro no puede ser libre
Gerardo Leibner

El objetivo de esta es contribuir de alguna manera a la formación de opinión sobre cuestiones que tienen que preocupar seriamente a todos quienes viven en este país.
No es mi intención desviarme hacia un intercambio de agravios o adjetivos.
Probablemente soy un ignorante al lado del Sr. Marcelo Sneh y desde ya lo reconozco para ahorrarle el tener que enrostrármelo en una eventual respuesta.
Una vez aceptado eso, deseo muy humildemente referirme a algunos puntos de esta polémica, puntos que me parecen de interés para los lectores interesados en formar sus propios puntos de vista sobre la realidad.
Algunos de ellos se refieren a elementos concretos de la realidad. Claro que nunca seré capaz de mirar la realidad en "todos" sus aspectos, reconozco mis limitaciones y solo pretendo ofrecer algunos aspectos parciales:

1)   Desde la carretera número 5 (Kvish Hotze Shomrón) poco después de pasado el puesto de vigilancia que erróneamente muchos consideran que marca la línea verde, pero en realidad está ubicado a más de dos kilómetros ya dentro del territorio conquistado en 1967, puede observarse todos los veranos un fenómeno medio extraño en estas áridas latitudes. Desde una loma a la izquierda de la carretera (si uno viaja de oeste hacia el este) se nota una extraña franja verde-marrón oscuro que se destaca sobre el fondo árido amarillento-marrón claro de la loma. Mirando bien, desde ciertos ángulos de la carretera, se pueden distinguir sobre la loma algunas estructuras. Pertenecen al parque industrial Barkan, uno de los principales parques industriales israelíes instalados en los territorios ocupados. La mancha verde-oscura que desciende por la loma es en realidad producto de líquidos que son vertidos por algunas de las instalaciones industriales ahí arriba. La lista de fábricas y negocios instalados en Barkan es impresionante. (1) Porqué tantos industriales israelíes se han instalado ahí? Porque los gobiernos de Israel subsidian muy generosamente a industrias que se instalan en los territorios ocupados. Libres de muchos impuestos, con préstamos y garantías preferenciales y con acceso privilegiado a mano de obra muy barata (sin fuentes de trabajo alternativas), los industriales de Barkan hacen muy buenos negocios.

2)   A quién pertenece la tierra donde está instalado el parque industrial?, a quien pertenecen las tierras donde fueron construidas las carreteras de acceso a dicho parque?, a quien pertenecen las tierras no-cultivadas en los entornos del parque a las cuales los palestinos de las localidades vecinas no tienen acceso por razones de seguridad? Mi ignorancia me impide dar respuestas individualizadas, solo soy capaz de mencionar a las localidades vecinas de Sarta y de Hares en donde residen algunos de los antiguos propietarios o en algunos casos antiguos usufructuarios de dichas tierras. Al menos en Hares conozco a dos familias que fueron desposeídas sin indemnización alguna hace ya muchos años de tierras que hoy son de acceso al parque industrial y las cuales cultivaban y en las cuales pastoreaban.

3)   Quién trabaja ahí? No pocos habitantes de las localidades palestinas vecinas de la región de Salfit trabajan en ese parque industrial, incluso algunos provenientes de las familias que fueron expropiadas de esas tierras. Salfit, una localidad relativamente urbana, es la capital palestina de la zona. En Salfit hay artesanos, hay talleres y algunas industrias pequeñas. Durante décadas de ocupación las autoridades israelíes impidieron el desarrollo industrial de Salfit al expropiar terrenos vecinos para la construcción de la ciudad de Ariel. Limitaciones al tránsito, cambios abruptos de planes de desarrollo, limitaciones a la construcción cercenaron sistemáticamente el desarrollo económico de Salfit, un poblado urbano de casi 10 mil habitantes con un relativamente alto promedio de gente con estudios superiores y técnicos.

4)   Durante los años de ocupación como bien señala Salo Wodner la población palestina y sus organizaciones políticas resistieron a la misma utilizando distintas formas de lucha. Desde un punto de vista interesado en el fin de la ocupación y en una futura paz israelí-palestina me parece importante destacar que el boicot de los productos producidos en las industrias israelíes en los territorios ocupados es una forma de lucha no-violenta que además distingue expresamente entre Israel y sus colonias en los territorios ocupados. A diferencia del pasado los dirigentes palestinos de Fatah están evitando sistemáticamente las tácticas terroristas y procuran emitir señales de reconocimiento a la legitimidad del Estado de Israel, dentro de la línea verde. Creo que es un dato positivo a tomar en cuenta.

5)   En estos momentos en el mundo hay varias iniciativas de boycot contra Israel e israelíes. Algunas de ellas son indiferenciadas, mientras que otras se focalizan en lo que Israel produce y hace en los territorios ocupados. El tipo de boicot declarado por la Autoridad Palestina fortalece al ala moderada y realista del movimiento de solidaridad con el pueblo palestino en el mundo.

6)   Dudo mucho que dicho boicot sea un medio de lucha efectivo. Es sí una declaración política. Lo positivo es que una dirección nacional palestina muy corrupta, elitista y alejada de la realidad que desde los acuerdos de Oslo en adelante había oscilado entre la diplomacia internacional y la lucha armada, por fin busca enfrentar la realidad que los gobiernos israelíes (no menos corruptos, pero sí mucho más hábiles y con medios mucho más poderosos) siguen consolidando sobre el terreno. Mientras se negocia o mientras se lucha Israel ha seguido construyendo, consolidando asentamientos y zonas industriales y utilizando su poderío militar para confiscar tierras, demoler viviendas, arrasar cultivos, creando nuevas realidades sobre el terreno. Recientemente se nota un gobierno palestino que si bien no tiene un gobierno efectivo en el territorio debido a su inferioridad y dependencia militar, sí toma medidas de incentivo industrial, de apoyo al desarrollo local, tratando de contrarrestar el proceso de colonización israelí y apoyando (tras mucho tiempo de darle las espaldas) a los comités locales que organizan protestas contra los alambrados que los privan de sus tierras. Aislado el boicot resulta ridículo, en el marco de una serie de medidas y de una mayor presencia de la Autoridad Palestina en el terreno de la vida cívica cotidiana, ya puede ser considerado como parte de un posible despertar y de una determinación por pelear en el terreno por vías no-violentas.

7)   La "paz económica" de Netanyahu no es otra cosa que los palestinos acepten ser la mano de obra barata y enjaulada de centros industriales israelíes en los territorios ocupados. No muy distinto del cuento del "nuevo medio oriente" que los palestinos de Fatah se comieron en los 90 mientras las colonias israelíes se expandían. Dos veces es difícil vender el mismo cuento.

8)   En las colonias israelíes en Cisjordania se producen muchas cosas. Algunas muy finas y de muy alta calidad, que son consumidas en Israel y en el exterior. Pero, en las regiones palestinas hasta muy recientemente no han funcionado sistemas de control de calidad (tkanim) y salud pública. Durante muchos años las industrias israelíes en los territorios ocupados destinaban a sus consumidores palestinos los productos que no respondían a los standards utilizados en Israel. Recientemente la Autoridad Palestina está creando los equipos y los medios para ejercer un control de calidad a los productos que se venden en las ciudades palestinas. En las localidades palestinas de la zona C aún no hay Autoridad Palestina y el gobernante ejército israelí no ejerce control alguno de ese tipo.

9)   Qué es la lucha social? Pregunta difícil a la que no pretendo dar respuesta fácil. Tan sólo señalar que la lucha de los trabajadores de Israel por su salario y sus condiciones laborales se ve constantemente debilitada por la existencia de parques industriales en territorios ocupados militarmente con mano de obra muy barata, prácticamente rehén. La lucha por que se vuelva a construir viviendas públicas al alcance de las clases populares o por hipotecas sociales basadas en principios universales no podrá desarrollarse mientras el gobierno siga utilizando a las colonias en los territorios ocupados como lugar de viviendas subsidiadas al que empuja a las parejas jóvenes judías sin vivienda de Jerusalén y de otros lugares del país, en base a cuotas sectoriales.

  (1) Los lectores de hebreo pueden apreciarla en: http://www.shomron.org.il/Index.asp?ArticleID=2809&CategoryID=308&Page=1

Estas fueron tan sólo unas gotas de realidad, a tomar en cuenta, insuficientes para un pretendido análisis total de la misma, pero necesarias.




 
* El boicot, desde otra visión
Gerardo Leibner

* El boicot a los productos...
Shlomo Wodner
* Un pueblo que oprime a otro...
Gerardo Leibner
* ¿Que es la lucha por un cambio social?
Marcelo Sneh
* El boicot, la paciencia...
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Ronaldo Deligdish
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